142 Carlos Alonso en estado azul invitado especial Dr. Radiokaos

Star Trek en San Miguel
Había que sellar todo. Cerrar las ventanas del cuarto, poner reflectores azules, que la luz que hubiera fuera azul, como la del micrófono que se reflejaba en la frente de Carlos Alonso, de él se trata, es él el que va a tocar con el Sr. Radiokaos (Héctor Ongarato, otro samurai de la música total alonsiana)... A veces el propio Carlos se reía de sus exigencias: “Lo estoy volviendo loco a Nico”, decía entre risas, pero no cejaba ni un milímetro en su lista de temas pendientes, como alguien que tiene un objetivo secreto, como el gaucho que guarda algo abajo del poncho. Y de repente, con todo cerrado, con Carlos conforme porque no entraba la luz del vecino, con Radiokaos poniéndose los lentes para ver un chat que ardía con luminarias como Laura Palmer y Edith Piaf entre otras (Piaf también estuvo en vivo y en directo también en el chow de Alonso), todos nos dimos cuenta para qué era todo. La temperatura bajó, Gab tocaba la flauta para acompañar la lectura de Nico y se empezaban a sentir los drones de la Roland del Maestro o las voces de gorrión del DVD portátil del Doctor; el frío era polar, Nico, leía, el Gato hacía palmas y cantaba y al rato, creo que cuando Carlos cantaba, “salgo y entro, entro y salgo”, la habitación de Nico levantó vuelo. Y empezó a recorrer parsimoniosamente pero a gran velocidad una por una (Uno x Uno) las estrellas del universo Carlos...
Alonso se había transformado en el capitán de la habitación-Enterprise de Nicolás. Y todos los demás éramos tripulantes a la orden del lugarteniente Dr. Radiokaos. El viaje tuvo algunos momentos de zozobra. Sobre todo cuando nos dimos cuenta que el flash disco de Nico, que tiraba incesantes parpadeos de luces, en realidad era el cañón laser de nuestro Enterprise en una batalla contra los klingon. Los vencimos, sí no, ¿cómo se explica todo el humo que había en el cuarto, producto de las naves klingon derribadas? No, no, ya no era humo disco... Después de la batalla y del triunfo, Carlos nos llevó a su galaxia canción donde pudimos amerizar (en la lluvia del mar) plácidamente. Para vivir con nosotros este periplo, hay que enrolarse acá... El universo Alonso te necesita. ¡Mudate hoy mismo! Escucha.
L. Uría





























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